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EL TRIBUNAL SUPREMO ESTABLECE EL CRITERIO A SEGUIR EN EL CASO DE CLÁUSULAS CON VENCIMIENTO ANTICIPADO NULAS EN LOS PROCEDIMIENTOS DE EJECUCIÓN HIPOTECARIA

11-09-2019

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo se ha pronunciado por unanimidad, en la sentencia STS463/2019, de 11 de septiembre, sobre los efectos derivados de la nulidad de las cláusulas de vencimiento anticipado de préstamos hipotecarios, en línea con el criterio establecido por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) al resolver las cuestiones prejudiciales que se le plantearon.

La Sala, siguiendo las directrices establecidas por el Alto Tribunal en la STJUE de 26 de marzo de 2019 y en los autos de 3 de julio de 2019, sobre la posible subsistencia del contrato con cláusulas abusivas, entiende que el préstamo hipotecario es un negocio jurídico complejo, cuyo fundamento común para las partes es la obtención de un crédito más barato por parte del consumidor, a cambio de una garantía eficaz en caso de impago por parte del banco.

En consecuencia, la sentencia dispone que no puede subsistir un contrato de préstamo hipotecario de larga duración si la ejecución de la garantía resulta ilusoria o extremadamente dificultosa.  Por lo tanto, en principio la eliminación de la cláusula que da sustento a esa garantía provocaría la nulidad total del contrato, porque el contrato no se habría celebrado sin la inclusión de la cláusula nula.

No obstante, la propia sentencia reconoce que la nulidad total del contrato expondría al consumidor a consecuencias muy perjudiciales, como serían la obligación de devolver la totalidad del saldo vivo del préstamo, la pérdida de las ventajas legalmente previstas para la ejecución hipotecaria y el riesgo de la ejecución de una sentencia estimatoria de una acción de resolución del contrato ejercitada por el prestamista conforme al art. 1124 CC.

Como resultado, la Sala posibilita la sustitución de la cláusula abusiva anulada por la disposición legal que inspiró las cláusulas de vencimiento anticipado, en referencia al art. 693.2 LEC en su redacción del año 2013. Sin embargo, la Sala ha considerado más coherente tener en cuenta la nueva Ley 5/2019, de 15 de marzo, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario (LCCI), como norma imperativa más beneficiosa para el consumidor.

La citada ley, en su artículo 24 sobre el vencimiento anticipado dispone los plazos mínimos que tiene que respetar el acreedor para poder ejecutar la hipoteca. Si la mora se produjera dentro de la primera mitad de la duración del préstamo, el impago debe ser de doce plazos mensuales o un número de cuotas tal que suponga que el deudor ha incumplido su obligación por un plazo al menos equivalente a doce meses. En caso de encontrarse en la segunda mitad de la duración del préstamo, el impago debe ser de quince plazos mensuales o equivalente.

La sentencia del Tribunal Supremo establece que los tribunales deberán valorar, en el caso concreto, si el ejercicio de la facultad de vencimiento anticipado por parte del acreedor está justificado, en función de la esencialidad de la obligación incumplida, la gravedad del incumplimiento en relación con la cuantía y duración del contrato de préstamo y la posibilidad real del consumidor de evitar esta consecuencia.

Se trata de una interpretación casuística en la que habrá que ver cuántas mensualidades se han dejado de pagar en relación con la vida del contrato y las posibilidades de reacción del consumidor.

La sentencia del TJUE de 26 de marzo de 2019, que ha motivado la resolución del Tribunal Supremo, interpretó la Directiva 93/13CEE, de 5 de abril de 1993, sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados entre profesionales y consumidores. La Directiva citada establece una serie de mecanismos para asegurar que las cláusulas contractuales no negociadas individualmente puedan ser controladas en cuanto a su abusividad.

Para finalizar, la Sala establece que procede aplicar las siguientes orientaciones jurisprudenciales a los procedimientos de ejecución hipotecaria en curso, en los que no se haya producido todavía la entrega de la posesión al adquirente:

  1. Los procesos en que el préstamo se dio por vencido antes de la entrada en vigor de la Ley 1/2013, por aplicación de una cláusula contractual reputada nula, deberían ser sobreseídos sin más trámite.
  1. Los procesos en que el préstamo se dio vencido después de la entrada en vigor de la Ley 1/2013, por aplicación de una cláusula contractual considerada nula, si el incumplimiento del deudor no reúne los requisitos de gravedad y proporcionalidad exigidos por la jurisprudencia, teniendo en cuenta como criterio orientador el art. 24 LCCI, deberían ser igualmente sobreseídos. En cambio, si el incumplimiento del deudor reviste la gravedad prevista en la LCCI, podrán continuar su tramitación.
  1. El sobreseimiento de los procesos no impedirá una nueva demanda ejecutiva basada, no en el vencimiento anticipado por previsión contractual, sino en la aplicación de LCCI.

 

 

 

 

 

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